¿Qué tipo de comprador eres?

Es muy importante entender de qué forma tú y tu familia os relacionáis con el dinero, ser consciente del papel que juega en vuestro hogar y la importancia que le dais.

Hace poco, un estudio conjunto de la University College London, Open University y BBC Lab UK descubrió que la manera en la que las personas ven el dinero afecta a sus hábitos de consumo. Por ejemplo, cuando alguien considera el dinero como una herramienta de seguridad, su riesgo de sufrir problemas financieros en el futuro tiende a reducirse. Si, por el contrario, se ve el dinero como un símbolo de estatus o poder, los problemas puede que lleguen más pronto que tarde.

El estudio establecía que hay cuatro formas en las que las personas miramos al dinero. Hay muchos que están siempre preocupados por cuánto ganan y cuánto gastan, a otros gastar les hace sentir bien, mientras que algunos se encuentran en un constante estado de negación respecto a sus hábitos de consumo.

 

4 formas de mirar al dinero

Según el anterior estudio, estas son las cuatro formas en las que la gente mira al dinero:

Los gastadores de estatus conciben el dinero como un símbolo de poder, una herramienta para influir o impresionar a los demás.

Los ahorradores por seguridad ven el dinero como una fuente de seguridad. Estas personas se sienten más cómodas ahorrando dinero incluso si no es para un objetivo concreto.

Los amantes de la independencia son hedonistas, viven el día a día y no se preocupan por su situación financiera.

Los indulgentes generosos disfrutan gastando dinero en los demás, como una forma de mostrar afecto y aprecio.

 

¿Qué tipo de comprador eres?

 

¿Cómo te comportas al comprar?

Ahora que ya conocemos las cuatro maneras en las que miramos el dinero, vamos a conocer los distintos comportamientos a la hora de comprar:

 

Los compradores fanáticos compran muy a menudo. Muchas veces, esta clase de personas compran de forma “accidental” bastante más de lo que tenían planeado. Por ejemplo, pueden entran a una tienda a comprar un par de zapatillas, pero salir con varios objetos más.

Los compradores frugales hacen cualquier cosa para ahorrar dinero. Son capaces de pasar horas comparando precios en las tiendas o en páginas web, para así asegurarse de que consiguen el mejor precio. Más aún, no dudan en ir a la otra punta de la ciudad para ahorrarse unos pocos euros, aunque tarden más.

Los compradores de evasión creen en la terapia de ir de compras. Gastan dinero como método de alivio y para evadirse de los problemas de su trabajo o vida personal.

Los compradores reacios sienten aprensión a gastar dinero, y tratan de posponer cada compra hasta el último minuto. Por ejemplo, una persona así sólo consideraría comprar unas zapatillas nuevas cuando el par que usa actualmente esté absolutamente gastado y no se pueda usar más.

Los compradores de autoestima van de compras para hacer crecer su autoestima, por ejemplo, comprando ropa cara que les haga sentir mejor.

 

¿Y tú? ¿Qué tipo de comprador eres? Recuerda que, seas cual seas, el primer paso es siempre ser consciente de tus hábitos de consumo y la manera en la que ves el dinero.