Cenar solos: fin del tabú

No hay amor más sincero que el amor a la comida.

– George Bernard Shaw

 

La cadena de supermercados británica Waitrose publicó hace poco su informe sobre comida y bebida (Food Report 2017-18), que recoge los hábitos de la población al respecto. El informe contenía los resultados obtenidos tras llevar a cabo diferentes focus groups y encuestas a 2.000 personas.

 

Adiós al tabú

Uno de los descubrimientos más fascinantes del informe fue el de las actitudes de los participantes hacia las personas que cenan fuera de casa solas. Hace tiempo, no tanto como pensamos, salir a cenar a un restaurante solo era tabú: extraño, incómodo, triste e incluso sospechoso. Pero ya no.

Según el informe de Waitrose, el 78% de los encuestados consideran que salir a cenar solo está más socialmente aceptado que antes. El 9% de los participantes aseguraron haber cenado solos al menos una vez la semana anterior, el 19% haberlo hecho el mes anterior, el 26% en el año anterior, mientras que un 46% nunca había cenado por su cuenta en un restaurante.

 

¿Por qué es más aceptable que antes?

Las encuestas también preguntaron a qué se debía el cambio. El 75% asegura que la sociedad ha cambiado, haciendo que cenar solo deje de ser tabú. El 46% percibe que los restaurantes cada día ofrecen más facilidades para ir solo, mientras que el 21% cree que se debe a que las personas hoy necesitan pasar más tiempo en solitario.

 

Si llevas el móvil, estás acompañado

Otro de los motivos de este cambio de actitud, quizás el más sorprendente, es que el 23% de los participantes no se sienten solos si a la hora de cenar tienen su smartphone con ellos.

El 34% de las personas entre 18-24 años consideran a su móvil como un compañero de cena. Por comparar, en el rango de los mayores de 55, un 12% opinan lo mismo.

Si te paras a pensarlo, es verdad: hay una sensación general de que siempre que tengas con tu teléfono no puedes estar solo. Mientras cenas puedes contactar con el mundo exterior de mil maneras: Whatsaspp, Facebook, Twitter, Youtube, emails. Puedes elegir dónde encontrar compañía.

 

Bienvenido a la cena en solitario

Esta tendencia al alza de las cenas en solitario hace, por su parte, que los restaurantes también pongan más empeño en agradar a este tipo de comensales. Por ejemplo, el restaurante de Chicago con dos estrellas Michelín Acadia, ofrece iPads a los clientes que vayan solos, por si quieren leer algo mientras tanto.

Asumiendo que los clientes que van solos a cenar lo que buscan es un tiempo de intimidad, la cadena de ramen japonesa Indira ofrece mesas especiales en cabinas en las que se pide a través de un sistema de tickets, reduciendo así la interacción con los camareros al mínimo.

 

¿Hay una única forma de cenar solo?

Cuando te piensas en alguien cenando por su cuenta, lo normal es imaginarnos a alguien frente a una mesa con mantel blanco y rodeado de rumores y miradas inquisitorias. Por supuesto, nada más lejos de la realidad.

No hay una manera concreta de cenar solo. Por ejemplo, hay quien prefiere hacerlo sobre las barras que muchos restaurantes tienen, si es posible, en lugar de en una mesa. Esto no sólo le añade un carácter informal, sino que también aumenta las posibilidades de que estés tomando algo al lado de alguien que también va por su cuenta.

Otra opción es la de compartir mesa con alguien. Hay restaurantes con largas mesas en las que caben varias personas y en formaciones distintas, desde parejas, grupos o tú, solitario comensal. Por supuesto, también puedes relajarte en una mesa individual y lo más probable es que a nadie le extrañe.

Cenar solo, en definitiva, es una experiencia única que puede llevarte a multitud de situaciones e interacciones inesperadas. Y puede ser, en otro sentido, incluso más divertido que ir con alguien.