6 consejos para cenar barato fuera de casa

La comida es sólo una parte de la experiencia. Debe suponer entre el 50-60% de la experiencia de comer. Pero el resto también cuenta: el ánimo, el ambiente, la música, el sentimiento, la armonía entre lo que hay en el plato y lo que le rodea.

– Alain Ducasse

 

Uno de los mejores planes en pareja es sin duda el de ir cenar fuera juntos. Desde la propia comida hasta la conversación, cenar consiste en vivir una experiencia.

Pero para muchas parejas, salir a cenar fuera es un lujo que sólo se pueden permitir en ocasiones especiales. Pero esto no tiene por qué ser así. Si a tu pareja y a ti os gusta cenar fuera, desde Ferratum te damos seis consejos para que puedas hacerlo sea cual sea tu presupuesto:

 

1. Salid a cenar entre semana

El consejo obvio: si queréis ahorrar, evita salir a cenar los viernes y sábados noche. Como todo el mundo sabe, los fines de semana son hora punta para los restaurantes, y muchos de ellos se reservan con antelación.

En lugar de cenar fuera el fin de semana, trasladar vuestra noche de cita al lunes, martes, miércoles o jueves. Dado que esos días los restaurantes tienen menos afluencia, es habitual que tengan precios más baratos o creen incluso ofertas especiales para atraer a más público. Por ejemplo, ofrecer un porcentaje de descuento sobre el total o regalar el postre.

 

2. Reducid al mínimo las bebidas alcohólicas

Pedir alcohol o no para cenar puede suponer perfectamente la diferencia entre cenar fuera o quedarse en casa. Las bebidas, especialmente las alcohólicas, son lo que más beneficios proporcionan a los restaurantes. Añadir a tu cena unas copas de vino o cervezas bien puede incrementar tu factura final considerablemente.

Atentos también a los tiempos muertos. Es tentador pedir una bebida mientras lees la carta, pides y esperas a que llegue la comida, pero es mejor evitarlo si no quieres llevarte sustos al final.

 

3. Cenad a la hora de comer

Ya, este consejo tiene trampa. Pero si ya sabemos que hay una diferencia entre cenar el finde de semana y el resto de los días, también resulta obvio que hay una diferencia entre cenar y comer. Lo segundo es bastante más barato.

¿El motivo? El mismo de antes: entre semana y a la hora de la comida es aún más difícil atraer a comer a la gente, ya que no tenemos demasiado tiempo en el trabajo. De ahí los menús del día: una serie de platos a elegir, pan y bebida incluidos, por un precio prefijado. Imbatible.

 

4. Lleva tu propia bebida

En España aún no estamos acostumbrados del todo a restaurantes que ofrecen esta posibilidad, pero están empezando a surgir por toda la geografía. Los restaurantes BYOB (bring your own bottle, trae tu propia botella) te permiten llevar a ti la bebida y te cobran un precio simbólico por el descorche.

Cobran, sí, pero nada comparado con pedir una botella en el restaurante. De esta forma, los dos ganan: tú ahorras en tu cena, y ellos atraen a un cliente que de otra manera no habría acudido allí.

 

5. Usa cupones de descuento

Si a tu pareja y a ti os encanta descubrir nuevos restaurantes en los que cenar, lo mejor es que escojáis aquellos que ofrecen cupones de descuento con ofertas especiales. Hay páginas como Groupon o El Tenedor en los que puedes encontrar multitud de ellos.

 

6. Sáltate los aperitivos o los postres

Sí, añaden variedad a la experiencia, pero no son necesarios. Otra forma de ahorrar al cenar fuera es evitando tomar entrantes o postres.

Por ejemplo, muchos restaurantes ya te ofrecen una pequeña tapa al comienzo, o el pan con aceite de los italianos, o nachos con salsa. ¡Aprovéchate!

Si aun así no podéis resistiros, otra opción es la de compartir un postre en lugar de pedir uno por cabeza. Lo mismo con los entrantes. Poco a poco.